CANALES PATAGÓNICOS

organizado por la asociación Karukinka

Protegidos y conservados, los canales chilenos del extremo sur pertenecen a la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos reconocida por la UNESCO en 2005.

Esta tierra una vez habitada por los Yaganes, es un refugio de islas, fiordos, picos nevados, glaciares gigantes y bosques vírgenes. Salvajes y de difícil acceso, estas islas están dotadas de un impactante patrimonio arqueológico, geológico y biológico de donde fluye el agua dulce natural más pura de nuestro planeta.

El Grial de los Navegantes

La Patagonia y su famoso Cabo de Hornos fascinan a Europa desde el siglo XVI, desde las primeras circunnavegaciones de Magallanes y Elcano, Jofre de Loaisa, Drake, Van Noort, Bougainville, Cavendish, Cook …

Tantos nombres han marcado la historia europea alimentan la imaginación de estos viajes «extraordinarios», ya estén vinculados a la lejanía, al clima o incluso a los encuentros humanos que se realizan en estos lugares.

El nombre de Patagonia nació de “Patagon”, nombre que dió Antonio Pigafetta, cronista de Magallanes, a los habitantes del sur del continente latinoamericano: los tehuelches. El origen de esta palabra significa «gente de pies grandes» e ilustra la diferencia de estatura entre los españoles y los que consideraban gigantes.

Mapa del Estrecho de Magallanes por Antonio Pigafetta en 1520

LOS PRIMEROS HABITANTES

Los Tehuelches resultaron no ser tan gigantescos como indicaban las crónicas de la época, y las poblaciones locales se dividían entre las zonas marítimas (los canales) y las zonas terrestres (la pampa y las regiones montañosas).

Las tierras del sur del sur de Hatitelen (más comúnmente conocido como el Estrecho de Magallanes) fueron descubiertas por el ser humano hace más de 10,000 años y pobladas por diferentes grupos étnicos con estilos de vida distintos: cazadores-recolectores y nómadas en canoa moviéndose de isla en isla en canoa. En la confluencia de estos se encuentra la Isla Grande de Tierra del Fuego, dividida entre Argentina y Chile, donde aún conviven los cuatro pueblos a pesar de que su número de miembros fue diezmado durante la sangrienta colonización entre 1870 y 1920. Estos son los Selk’nam, Haush, Yagan y Kawesqar, y suman hoy varios miles de personas que luchan para preservar su identidad y por el respeto de sus derechos.

Del Onashaga al Loköshpi

Te invitamos a descubrir la belleza de los canales en todas las estaciones, desde el Canal Beagle hasta el Cabo de Hornos.

Nosotros, Alex y Lauriane, hemos unido nuestra experiencia con la asociación Karukinka para ofrecerte la oportunidad única de ir más allá de los paisajes de postal que se desplegarán ante tus ojos a lo largo del viaje. Hemos estudiado y explorado estos lugares salvajes cargados de historia durante años, cada vez intentando acercarnos un poco más al conocimiento de quienes nos precedieron. A partir de estas experiencias, hemos querido, a través de la asociación Karukinka, de darte la oportunidad de descubrir estos lugares con todas sus facetas.

 

Te proponemos, a lo largo de la navegación, una variedad de actividades tales como el trekking, el kayak de mar, diferentes técnicas de pesca o, si el agua fría te tienta: el esnórquel. Si tienes solicitudes específicas (por ejemplo la organización de la expedición o acceso a lugares que requieren autorizaciones especiales) la asociación Karukinka también puede ayudar en la realización de estos proyectos, ya sea a nivel logístico o administrativo con Autoridades locales chilenas y/o argentinas.

Gracias a nuestro velero, accederás a lugares impresionantes a los que ningún barco grande puede llegar. A este privilegio se suma el descubrimiento de determinadas técnicas artesanales (pesca, cestería, etc.) o el aprovechamiento de los recursos locales (pesca de centolla, recolección de calafates y chauras).

Te esperamos para

Descubrir

Los glaciares de la Cordillera Darwin, la Isla Hoste y, si el tiempo nos lo permite, el Cabo de Hornos, te esperan para navegaciones de 15 días a 3 semanas.

Explorar

Porque este es un lugar maravilloso en el que adentrarse, prepara tus zapatos de trekking, nosotros nos encargamos de preparar los kayaks de mar y el equipo de pesca.

Saborear

Miles de años de ocupación humana han generado el conocimiento de los recursos comestibles de la zona. Dependiendo de la temporada, el menú será centolla, salmón, calafates, etc.

A bordo, inclusión es la palabra clave y serás un miembro de pleno derecho de la tripulación. Por lo tanto, participarás en todas las tareas de la vida a bordo, incluso, si lo deseas, en maniobras.

Tendremos la oportunidad de observar ballenas, focas, delfines australes o cóndores andinos, seguir los pasos de los yaganes y exploradores de ayer y de hoy, y degustar los sabores locales mientras disfrutamos de los canales patagónicos es sus muchas facetas. Te damos la bienvenida sólo, en familia, o con amigos. Deseamos compartir contigo nuestra pasión por estos lugares vírgenes.

¿Te imaginas fondear en los fiordos de los 50 rugientes? ¿saborear un centollo delante de un glaciar que rompe en el mar?

¡zarpémos!

Bienvenido a bordo para viajes de 18 días en diferentes estaciones.

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